sábado 04 de julio 2026.- La Libertad Avanza comenzó a definir quién será su candidato a gobernador en Tierra del Fuego. Los dos principales nombres son el senador Agustín Coto y el diputado Santiago Pauli, los máximos referentes provinciales del proyecto político de Javier Milei y dos de los dirigentes que respaldaron en el Congreso las políticas nacionales que, según distintos sectores de la provincia, afectaron a la industria, el empleo y el régimen de promoción fueguino.
Paradójicamente, quienes hoy buscan gobernar Tierra del Fuego acompañaron sin cuestionamientos las decisiones de la Casa Rosada que generaron preocupación entre trabajadores, empresarios y gobiernos locales. Mientras la provincia enfrentaba incertidumbre por el futuro de su matriz productiva, ninguno de los dos se destacó por encabezar una defensa firme de los intereses fueguinos frente al Gobierno nacional.
La definición de la candidatura tampoco se resolverá en la provincia. Como ocurre con las principales decisiones de La Libertad Avanza, será la conducción nacional del partido la que determine quién competirá por la Gobernación, reflejando un esquema de fuerte centralización política en torno al liderazgo de Javier Milei y su mesa chica.
Agustín Coto llega a esta instancia luego de una rápida carrera política que lo llevó de la Convención Constituyente de Ushuaia al Senado de la Nación. Su crecimiento estuvo estrechamente ligado a su alineamiento con la conducción libertaria y a su cercanía con los principales referentes nacionales del espacio, más que a una agenda de confrontación en defensa de los intereses específicos de Tierra del Fuego.
Santiago Pauli, por su parte, nunca ocultó su intención de convertirse en gobernador. Sin embargo, su recorrido también quedó marcado por la polémica. En 2025 fue cuestionado tras la difusión de audios vinculados al presunto uso del adicional por desarraigo de asesores para financiar actividades partidarias, un episodio que generó fuertes críticas y que nunca terminó de disipar las dudas sobre el manejo de esos recursos.
Más allá de quién resulte elegido, Coto y Pauli representan el mismo proyecto político encabezado por Javier Milei. Ambos defendieron en el Congreso las principales iniciativas del Gobierno nacional y acompañaron un modelo económico que recibió fuertes cuestionamientos en Tierra del Fuego por el impacto sobre la actividad industrial, el empleo y el consumo.
La disputa libertaria, entonces, no enfrenta dos modelos distintos para la provincia, sino dos dirigentes identificados con una misma conducción nacional y con un proyecto político que sus críticos consideran alejado de las necesidades de Tierra del Fuego. La decisión final quedará en manos de Buenos Aires, mientras los fueguinos observan cómo quienes acompañaron las políticas más controvertidas del Gobierno nacional buscan ahora convertirse en la máxima autoridad provincial.







