NACIONALES, LUNES 14 DE JULIO 2025.-
Javier Milei dice que está “ordenando la economía”. Pero lo que está haciendo es apagarle la estufa al pueblo, cerrar comedores, destruir subsidios y dejar a millones de argentinos sin lo mínimo para sobrevivir.
El precio de la garrafa subió 20% en pocas semanas. Y no hay control, no hay regulación, no hay defensa.
¿Quién se caga de frío este invierno? El que no llega a fin de mes. El que no tiene red de gas. El que vive en los márgenes.
Mientras tanto, las empresas energéticas ganan más que nunca. Y el Estado, ausente.
No es ajuste: es violencia económica. No es libertad: es selección social.
La ex subsecretaria de Energía, Cecilia Garibotti, lo advirtió:
“Después de octubre van a sacar lo poco que queda. El golpe más grande está por venir”.
Este modelo te castiga si sos pobre, si vivís lejos, si necesitás subsidios, si tenés frío.
¿Qué libertad hay si tenés que elegir entre calefaccionarte o comer?
La energía no es un lujo. Es un derecho.
Y negar ese derecho en nombre del “mercado” es una forma silenciosa de exterminio.
Hoy te sacan la garrafa. Mañana te apagan la vida.
El Estado no puede ser cómplice de este modelo de crueldad planificada.







