Tras una reunión de urgencia, la Conmebol decidió que el certamen se juegue por segunda vez consecutiva en el mismo país
Tras la suspensión del torneo en la Argentina, la Confederación Sudamericana de Fútbol informó que Brasil será la sede de la Copa América 2021 con las mismas fechas que tenía programadas. Las sedes del torneo serán definidas en el transcurso de la tarde, aunque el torneo brasileño, que comenzó el último fin de semana, restringe los estadios disponibles para la competencia continental.
La información se conoció por un mensaje en la cuenta oficial de Twitter de la Conmebol, luego de que los dirigentes de las diez federaciones se reunieran de manera virtual para tratar de urgencia el tema por la suspensión del certamen en nuestro país. “Se juega en Sudamérica”, fue la única confirmación desde la Conmebol antes del inicio del cónclave. La idea de Brasil rumiaba en los principales dirigentes desde el domingo, cuando supieron que la Argentina se bajaría del torneo por motivos tanto sanitarios como políticos.
Brasil ya había organizado la Copa América de 2019, por lo que la organización no será difícil desde el punto de vista de la infraestructura. Es más, una de las primeras informaciones que trascendió es que Río de Janeiro podría albergar el partido decisivo. En la última edición, fue el Maracaná el estadio que albergó la final, disputada entre Brasil y Perú, y que se saldó con triunfo del equipo local por 3-1.
Según trascendió, la votación que aprobó la candidatura brasileña fue unánime. La respuesta: “Es el único capaz de organizar un evento de estas características en 12 días”. En rigor, hacer el torneo en Brasil llegó por descarte y luego de un llamado durante la propia reunión del Consejo desde la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) al Palacio de Planalto, en Brasilia, donde está la sede del gobierno brasileño que encabeza Jair Bolsonaro. La luz verde fue instantánea. Y otro dato: las primeras sedes que aparecieron sobre el tablero son las que no tienen partidos del Brasileirao y están en el nordeste del país, una de las zonas más afectadas por la pandemia del coronavirus.
¿Por qué se llegó a Brasil por descarte? Porque Chile refrendó el mensaje que llevaba de Sebastián Piñera, el presidente. “Podemos ayudar y organizar la mitad”, se escuchó. El país trasandino, que también sufre por el coronavirus más allá de lo avanzado de su esquema de vacunación, no daba garantías para todo el torneo. Ecuador citó cuestiones logísticas que le impedían hacerse cargo de la competencia. Venezuela, que también se había ofrecido, nunca terminó de entrar en consideración.







