martes 15 de septiembre 2026.- Cuando pensamos que habíamos visto todo, la intervención federal del Puerto de Ushuaia vuelve a superarse. Las tasas que pagan las empresas de turismo y logística portuaria ingresan a un verdadero pozo negro, sin controles oficiales ni explicaciones públicas suficientes sobre su destino.
Y de allí ocurre el milagro: el dinero generado en Tierra del Fuego reaparece convertido en contrataciones con gastos inflados y empresas que ni siquiera son fueguinas. El puerto pone la infraestructura, los privados locales ponen la plata y Buenos Aires decide quién cobra.
Empresario amigo: ¿Sabía usted que contrataron a más trabajadores portuarios, teniendo los que ya están pagos en la DPP? ¿Eficiencia?
Una curiosa versión de federalismo y malversación: recaudar en Ushuaia, administrar sin rendir cuentas y repartir lejos de la isla.







