LUNES 23 DE FEBRERO 2026.- La industria fueguina cerró 2025 con un dato que no admite lecturas edulcoradas: retrocedió en todos los sectores alcanzados por el subrégimen de la Ley 19.640. Así lo informó el Instituto Provincial de Análisis e Investigación Estadística y Censos (IPIEC), en base a datos del Ministerio de Producción y Ambiente, confirmando un escenario de contracción que vuelve a poner en debate el presente y el futuro del esquema de promoción industrial.
El informe correspondiente a diciembre de 2025 mostró una caída interanual generalizada respecto del mismo mes de 2024. El golpe más fuerte lo recibió el sector confeccionista, con un desplome del 62%. Detrás se ubicaron el textil (-43,6%) y el electrónico (-42,2%), dos actividades sensibles tanto por volumen como por empleo. También retrocedieron plásticos (-11,7%) y pesca (-6,2%).
No se trata de un dato aislado, sino de una tendencia que refleja la fragilidad de una matriz productiva que depende en gran medida del consumo interno y de reglas de juego claras a nivel nacional. Cuando esas variables se deterioran, el impacto en la provincia es inmediato.
Comportamientos dispares en la comparación mensual
Si bien la foto interanual es preocupante, la comparación entre diciembre y noviembre de 2025 mostró comportamientos heterogéneos.
El sector confeccionista produjo 67.798 unidades, con una baja del 17,1% mensual. El empleo cayó levemente: 83 operarios, un 1,2% menos que el mes previo.
La industria electrónica —uno de los pilares del régimen fueguino— alcanzó 635.237 unidades, lo que implicó una caída del 30,1% frente a noviembre. El empleo también retrocedió un 3,3%, con 7.317 trabajadores. Detrás de esos números hay familias, consumo local y actividad comercial que se resiente.
En contraste, la actividad pesquera mostró un repunte: 273.188 kilos producidos, un 20,1% más que el mes anterior. El empleo acompañó esa mejora con 221 personas ocupadas (+11,1%).
La industria plástica también registró una variación positiva mensual del 11,7%, con 174.584 miles de unidades producidas. El empleo se mantuvo prácticamente estable, con 616 trabajadores (+0,5%).
El sector textil produjo 91.206 metros lineales, un 12,9% más que en noviembre. Sin embargo, esa mejora no se tradujo en más puestos de trabajo: la dotación cayó 8,8%, quedando en 207 personas.
Más que números: el debate de fondo
El contraste entre algunos repuntes mensuales y la fuerte caída interanual confirma que el entramado industrial fueguino atraviesa un momento delicado. La dependencia del subrégimen de la 19.640 no es una debilidad en sí misma; es una herramienta estratégica que permitió poblar, desarrollar y sostener empleo en un territorio austral con condiciones geográficas y logísticas únicas.
Pero los datos del IPIEC dejan en claro que el régimen necesita previsibilidad macroeconómica, mercado interno activo y decisiones políticas que lo respalden sin ambigüedades. Cuando el consumo se retrae y la industria nacional se enfría, Tierra del Fuego siente el impacto con mayor intensidad.
El cierre de 2025, con retrocesos significativos en los principales complejos productivos, no sólo interpela a los indicadores económicos. También obliga a abrir una discusión profunda sobre cómo fortalecer y diversificar la matriz productiva provincial para que el desarrollo no dependa exclusivamente de vaivenes externos, sino de una estrategia sostenida en el tiempo.
La industria fueguina no es un privilegio: es una política de Estado que requiere coherencia, defensa y planificación. Los números, esta vez, encendieron la luz amarilla.







